La Esparta del periodo Arcaico (800 – 500 a.C.)


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La mítica polis de Esparta estaba formada por cuatro aldeas que se unieron en torno al siglo IX a.C. Se situaba en la zona de Laconia, al sur del Peloponeso, concretamente en el valle del río Eurotas. Contaba con una gran superficie de suelos fértiles que estaban densamente poblados, aunque tenía una costa muy accidentada que dificultaba en gran medida el establecimiento de puertos importantes. Esta ciudad se agrupaba en torno a una acrópolis central, siendo sus edificios los únicos construidos sobre materiales resistentes. El resto de construcciones se componían de materiales pobres y poco sólidos por lo que han sobrevivido muy pocos restos hasta nuestra época.

A mediados del siglo VIII a.C. tiene lugar un hecho transcendental en la historia de Esparta: se trata de la Primera Guerra Mesenia contra sus vecinos occidentales, a los que derrotan y someten como esclavos al servicio de la polis, pasando a ser la gran fuerza productiva tradicional de Esparta. Precisamente, el motivo de este conflicto podría ser obtener una mano de obra servil que explotase el excedente de tierras que poseía Esparta. Así, estos nuevos esclavos quedaban ligados a la tierra de por vida. Esto explica por qué la crisis posterior no afectará de igual manera a Grecia que al resto de polis.

EspartaReconstrucción idealizada de la acrópolis de Esparta

ORGANIZACIÓN POLÍTICA

En cuanto al ámbito político, en el imaginario espartano tenía una especial transcendencia la figura de Licurgo, quien según la cronología de la época vivió en el periodo que va desde el año 800 al 770 a.C. No  obstante, en la actualidad se pone en entredicho hasta su propia existencia. La mayoría de leyes espartanas se encaminaban a tratar temas muy básicos como la libertad, la justicia y el lujo, que posteriormente fueron las que dieron lugar a la aparición de tiranos en otras polis griegas.

LycurgoBusto de Licurgo

Otro episodio importante en la historia de Esparta es el que tiene lugar tras el reparto de tierras de forma desigual, una vez conquistado el territorio mesenio. De esta forma, surge un sector de la sociedad que se opone a este reparto y que terminará por emigrar al extranjero y establecerse en la zona sur de Italia, fundando la colonia de Tarento. Este será el único asentamiento espartano fuera de la polis y el más legendario, pues las malas lenguas ensombrecían esta colonia como el lugar de destierro de las espartanas infieles. En este momento, también se incorpora una nueva aldea a las cuatro anteriores que formaban Esparta: se trata de Amicla. Esta situación de crisis es la que hará que los reyes espartanos acudan al oráculo de Delfos para pedir una reforma jurídica y éste pronuncie las 38 palabras que formarán la constitución espartana, la “Gran Rhetra” (pronunciamiento) quedando totalmente asentadas todas las instituciones espartanas, que de ser cierta la fecha en la que tiene lugar, 700 a.C., denota el gran adelanto de esta polis respecto al resto.

En primer lugar, destaca la diarquía existente desde mucho antes, aunque no sabemos su origen todavía. Estas dos grandes dinastías eran los Agiadas y los Europóntidas. Sus funciones eran principalmente militares y religiosas (se les consideraban como la reencarnación de Cástor y Pólux), aunque también tenían ciertos poderes jurídicos, que en tiempos de guerra se veían incrementados. Eran los encargados de mantener la igualdad y el bienestar de sus ciudadanos, además de dar ejemplo por lo que eran muy atléticos y grandes guerreros. A estos monarcas se les podía deponer, después de ser juzgados por el otro monarca y la gerusía. Con el tiempo perderán poder aunque su dignidad y transcendencia religiosa continuarán durante siglos.

Ya existía el consejo de ancianos: la gerusía, formado por 28 espartanos mayores de 60 años más los dos reyes. Estos magistrados eran elegidos por la asamblea de ciudadanos de forma vitalicia y también tenían todo tipo de atribuciones. Generalmente, eran jefes de familias importantes que al igual que los reyes también tenían que dar ejemplo. Al pertenecer a esta institución, estaban exentos de realizar el servicio militar. Desarrollaban sus funciones de forma oral como juzgar la alta traición o los homicidios.

La asamblea o apella se formaba por los ciudadanos guerreros mayores de 30 años. Elegían a los éforos y a los gerontes mediante el método de aclamación o negación. A esta institución se le atribuye gran poder en la época arcaica y tras la Segunda Guerra Mesenia fue menguando hasta el punto de convertirse en una asamblea informativa con muy poco poder de decisión.

Los éforos “vigilantes” eran cinco, uno por cada aldea que formaba Esparta. Tenían el poder ejecutivo de la ley que dicta la gerusía. Al principio eran líderes populares que buscaban participar en la vida política de la polis y muchos se dedicaron posteriormente al control ejecutivo del Estado y al de los mesenios. Se les consideraba como los guardianes de la “Gran Rhetra”.

No obstante, en el año 669 a.C., la expedición espartana contra sus vecinos de Argos terminó en una grave derrota, en parte porque probablemente no habían terminado de adoptar el nuevo estilo hoplita, lo que provocó que en el 650 a.C. se produjera una sublevación sistemática de los mesenios que hizo peligrar incluso el propio estado espartano. Sin embargo, en el año 640 a.C. los espartanos lograron volver a derrotar a los mesenios. Una vez finalizado el conflicto, los espartanos tomaron conciencia del conflicto y llevaron a cabo una serie de reformas políticas por las que se establecía el total sometimiento del pueblo a la Rhetra y una militarización estructural de todo el estado, apareciendo por primera vez una educación definida y clara para un grupo social: la agogé.

Lucha hoplíticaCombate hoplítico

ORGANIZACIÓN SOCIAL

Destacaban los ciudadanos que se llamaban a sí mismos homoioi (iguales). Se trataba de una aristocracia militar que siempre estaba en pie de guerra y se organizaba en tres tribus o phyle. La ciudadanía era obtenida por nacimiento y podía perderse si no se realizaba la educación espartana o si no se participaban de forma activa en la sociedad. También podían sufrir la atimía o lo que es lo mismo, la pérdida de derechos políticos y la honra pasando a un grupo inferior: los hipomeiones. La situación hacía que el control de la demografía y la natalidad tuviesen una gran transcendencia para el Estado pues se encontraban en una crisis demográfica prácticamente perpetua. Todos estos espartanos tenían una única ocupación: la guerra, por lo que se les entregaba un kleros con una serie de esclavos asignados, y además contribuían a mantener el estado equitativo entre toda la sociedad. En el mismo sentido, los que eran derrotados en batalla generalmente preferían morir antes que volver derrotados.

Todos estos homoioi debían pasar por la educación espartana, la agogé, a partir de los 7 años. Seguidamente debían entrar en la efebía, donde se integraban en un grupo de niños de la misma edad liderado por un paidonomos. Aprendían a cultivar su cuerpo, a bailar, a leer, se les obligaba a realizar pruebas muy duras y sufrían grandes periodos de ayuno y de sueño. El objetivo era que el joven espartano desarrollase su astucia y habilidades además de acostumbrarse a sobrevivir en situaciones extremas. Por ejemplo, una de las pruebas era pasar una noche desnudo y sólo en la montaña. También mantenían relaciones sexuales con sus supervisores adultos: la pederastia. Desde los 12 años hasta los 18, su educación se basaba en mayor medida en el ámbito militar, el objetivo era crear soldados de élite, por ello eran frecuentes las maniobras y entrenamientos con armas. Cuando cumplían 18 años se les consideraba ya  oficialmente soldados o giren y se les permitía asistir a las asambleas aunque sin derecho a voto. Una vez alcanzaban los 30 años se convertían en ciudadanos de pleno derecho en la sociedad espartana.

Esparta - Estatuilla en bronce de un guerrero espartano, del siglo VI a.C.Estatuilla de un hoplita espartano 

Cabe destacar, que las mujeres espartanas también eran sometidas a una educación especial, que se basaba igualmente en un fuerte componente de endurecimiento físico, donde jugaba un papel importante el atletismo. En un grado inferior en la escala social se encontraban los periokoi (periecos). Estos eran habitantes del valle del río Eurotas, posiblemente antiguos aqueos, que no vivían en la ciudad de Esparta. Se trataba de una población dependiente aunque eran jurídicamente libres y se les permitía luchar en el ejército como infantería ligera pero sin ser considerados ciudadanos. Sus ocupaciones principales eran la artesanía y el comercio, aunque también podían recibir tierras. Se dividían en diferentes grupos cuyo supervisor era espartano.

En el escalafón más bajo estaban los esclavos, mayoritariamente de origen mesenio, eran propiedad del Estado y se incluían en el kleros. Se les obligaba a entregar un canon fijo de las tierras que explotaban. Tras la sublevación mesenia del 650 a.C. su situación se vió empeorada en gran medida al adoptar los espartanos una serie de medidas brutales como eran las matanzas de hilotas en las kripteia o emborracharlos para mostrar a los niños lo perjudicial que era el alcohol. A la guerra iban como escuderos de sus amos y solamente se les permitía combatir como infantería auxiliar o ligera con hondas, jabalinas y arcos.

MESENIO BORRACHOIlustración de un mesenio ebrio

Ricardo Diéguez Álvarez


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Aunque ya no forma parte del Grupo Akrópolis, tenemos la suerte de poder seguir leyendo sus magníficas aportaciones a la web. Gracias.


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