Las reformas democráticas de Clístenes


Share Button

Las reformas de Solón a comienzos del siglo VI a. C. acabaron con algunos de los problemas que llevaban sucediéndose en Atenas durante décadas. Sin embargo, estas reformas no eliminaron algunos conflictos internos; ante la debilidad política en la ciudad, por todo el Ática aparecieron personajes que se erigían como los defensores de los intereses regionales. Su política consistía en favorecer a su propia clase social. Así pues, los habitantes de las llanuras y propietarios de las tierras estaban encabezados por un aristócrata llamado Licurgo; los medianos propietarios y pequeños comerciantes, económicamente emergentes, daban su apoyo a un tal Megacles; los más pobres, campesinos y ganaderos de las zonas montañosas, estaban liderados por Pisístrato. Este último trató de hacerse con el poder hasta en dos ocasiones, la segunda de las cuales fue exitosa, logrando imponerse como tirano de Atenas.

Las tiranías del siglo VI a. C.

La tiranía de Pisístrato, y la mayoría de las tiranías en la Antigua Grecia, solían ser gobiernos que favorecían al pueblo llano —la mayoría de la población—, perjudicando en gran medida a las clases aristócratas. El segundo y definitivo gobierno de Pisístrato, iniciado en el año 546 a. C., apenas alteró el orden político propuesto hacía varias décadas por su primo Solón. No se modificó su legislación, se favoreció a los pequeños propietarios, la agricultura y la artesanía florecieron junto con el comercio, se realizaron cuantiosas obras públicas, y además, se fomentaron las artes y las grandes fiestas y juegos en honor de los dioses.

zeus-acropolis.jpg

Este templo en honor a Zeus Olímpico comenzó su construcción durante la tiranía de Pisístrato.

Tras su muerte, en el año 528 a. C.,  sus dos hijos —Hipias e Hiparco— heredaron su gobierno. Los primeros años suelen retratarse de manera similar a los de su padre, sin embargo, tras el asesinato de Hiparco por un turbulento caso amoroso en el 524 a. C., su hermano Hipias endureció el régimen y desató el descontento entre la población. En el 510 a. C., Hipias fue expulsado de la ciudad gracias al apoyo espartano. Tras un breve intento fallido de instaurar un régimen oligárquico por parte de un tal Iságoras con el respaldo de los lacedemonios, un hombre llamado Clístenes, aprovechó su arcontado (508/507 a. C.) para maquinar unas muy importantes reformas que encaminarían a la ciudad hacia la ansiada isonomía (igualdad ante la ley), de este modo, se conformaría la democracia ateniense.

12-1 Tiranicidas.jpg

Harmodio y Aristogitón, los llamados tiranicidas. Copia romana en el  Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Estos dos personajes fueron los culpables de la muerte de Hiparco.

Las reformas democráticas de Clístenes

 La creación del demos

A su llegada al arcontado, Clístenes trató de erradicar de una vez por todas las confrontaciones territoriales que amenazaban con volver a los gobiernos tiránicos. Para ello, el legislador Alcmeónida tuvo que introducir una nueva unidad territorial: el demos. El demos constituía a la vez una agrupación de ciudadanos, teóricamente similar en número, con lo que pequeñas aldeas se unieron en un mismo demos; por el contrario, los núcleos más densos, como la propia Atenas, tuvieron que ser divididos en otros muchos. De este modo, aparecieron hasta un centenar de demoi por todo el Ática, los cuales servirán para conformar el Consejo, como veremos más adelante.

Las diez nuevas tribus

La formación de los demoi fue instituida junto a la creación de diez nuevas tribus, conformando un panorama organizativo muy complejo que saldría reflejado en las reformas del Consejo. Anteriormente a las reformas de Clístenes, existían ya cuatro tribus que agrupaban a toda la población. Con la nueva legislación, estas cuatro tribus quedaron relegadas tan sólo a nivel religioso, pues a nivel político y organizativo, toda la población del Ática se dividió en diez nuevas tribus, las cuales fueron descompuestas cada una en otras diez unidades. Esta subdivisión tenía una explicación muy coherente, y para ello Clístenes tuvo que modificar las tres regiones básicas del territorio ático.

Clístenes.jpg

Busto de Clístenes de Atenas

La reorganización del territorio del Ática

Clístenes, para evitar las tensiones territoriales que produjeron las tiranías, dividió las tres partes fundamentales del territorio ático (la costa o paralia; la llanura o mesogeia y la ciudad de Atenas con su territorio circundante, también llamado asty). Cada sector se fraccionó en diez partes o trityes (partes de un tercio; en total 30) con las que se nutrió a cada tribu. Por consiguiente, cada una de las tribus se conformó con tres trityes: una de la costa, otra de la llanura y otra del asty. Con la introducción de este complejo sistema, Clístenes evitó que desde cada tribu se defendiera un solo interés regional.

En este sentido, los demoi no respondían a estas divisiones de manera equitativa, así pues, cada zona (costa, llanura o asty) tenía diferente número de demoi.

clistenes

Situación de los demoi, sus correspondientes tribus y las divisiones de la paralia, mesogeia y asty. Imagen extraída de http://www.unizar.es/hant/atlas/clistenes.html

Las reformas en el Consejo o Boulé

La división territorial del demos y las nuevas diez tribus supusieron un cambio radical, pues como ya se ha adelantado, eran la base del Consejo. Este Consejo o Boulé estaba formado por 50 miembros de cada tribu, escogidos a sorteo entre los miembros de sus demoi, por lo que aumentó de los 400 miembros de Solón a los 500 con Clístenes. Al Consejo sólo podían acudir por sorteo los ciudadanos voluntarios mayores de 30 años con unas rentas anuales específicas, menos exigentes que con Solón, con lo que pudieron acceder al cargo más ciudadanos. Sin embargo, aún quedaron sectores de la población sin poder acceder por sus bajas rentas anuales.

Para que las funciones del Consejo funcionaran de la manera más efectiva posible, sus reuniones no se celebraban con todos los miembros, sino que se dividió un año natural en diez partes (pritanías). En cada fracción anual, los 50 miembros de cada tribu, los llamados pritanos, efectuaban sus funciones, a la cabeza de los cuales estaba uno de ellos: el epistatés o presidente, cuyo cargo expiraba cada 24 horas.

La Asamblea o Ekklesía

La Asamblea estaba formada por todos los ciudadanos mayores de dieciocho años y tenía la preponderancia para las decisiones concernientes a la ciudad. Allí se votaban las leyes o propuestas anteriormente presentadas en el Consejo. Además, en la Asamblea se encargaba de escoger a los miembros de otras magistraturas, así como los miembros de los tribunales (como el de la Heliea). Para estos puestos, Clístenes mantuvo a las dos primeras clases censatarias, con lo cual, en este sentido, no modificó el posible acceso a estos cargos gubernamentales.

La instauración del ostracismo

La tradición nos cuenta que fue el mismo Clístenes quien creó este «juego político». Su función primordial residía en la expulsión de la ciudad por diez años de cualquier individuo que tuviera la intención de hacerse erigir como tirano. La resolución llegaba mediante una votación hecha sobre piezas de cerámica, el óstrakon (de ahí su particular nombre). La evolución de este sistema, que duró aproximadamente un siglo, fue muy particular, pues pronto resultó un arma letal con la que acabar con los rivales políticos.

ΟΣΤΡΑΚΙΣΜΟΣ

Múltiples óstraka apilados con los nombres de los acusados inscritos.

Las reformas de Clístenes daban un paso más a las introducidas por Solón décadas antes. Si bien, cabe decir que Solón no realizó unas reformas democráticas, pues evidentemente él no pensó nunca en un sistema como aquél, los cambios de Clístenes sí tenían esas intenciones. A partir de Clístenes, el sistema democrático ateniense fue modificándose hasta tal punto que los ciudadanos con menores rentas anuales pudieron aspirar a las mismas magistraturas que el resto de población. Sin duda, la aportación de Clístenes fue determinante para la evolución política de una de las póleis más características del Mundo Antiguo, la polis de Atenas.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.